Qué es VeriFactu, en una frase
VeriFactu es el nombre corto del sistema que el Real Decreto 1007/2023 y la Orden HAC/1177/2024 imponen a los programas de facturación: cada factura genera un registro con una huella digital encadenada a la anterior, la factura lleva un código QR y la leyenda «VERI*FACTU», y el programa envía ese registro a la Agencia Tributaria en el momento. Nada de esto lo hace la empresa a mano: lo hace el programa. Lo que cambia para ti es que ya no vale cualquier programa, ni Word, ni una plantilla de Excel.
El objetivo de Hacienda es sencillo: que una factura, una vez emitida, no se pueda borrar ni retocar sin dejar rastro. Para una constructora que ya factura bien, la vida sigue igual; para la que corregía facturas «a posteriori», se acabó.
Las fechas, según el calendario vigente
Tras el aplazamiento aprobado en 2025, el calendario que está en vigor hoy es este: sociedades (S.L., S.A.) desde el 1 de enero de 2027 y autónomos desde el 1 de julio de 2027. Quedan fuera quienes ya están en el Suministro Inmediato de Información (SII), que son las grandes empresas y los grupos de IVA, y los territorios forales (País Vasco y Navarra), que tienen su propio sistema, TicketBAI.
Es verdad que el calendario ya se movió una vez. Por eso lo sensato no es esperar a diciembre, sino tener el programa preparado y encenderlo cuando toque: si la fecha vuelve a cambiar, no hay nada que deshacer.
Lo que preocupa a una empresa de obra (y la respuesta)
¿Las proformas y los presupuestos también? No. VeriFactu afecta a las facturas, no a los documentos que no tienen efecto fiscal: proformas, presupuestos, albaranes, partes y certificaciones siguen saliendo como siempre. Solo cuando una proforma se convierte en factura entra en el circuito.
¿Y la inversión del sujeto pasivo? Las facturas sin IVA por inversión del sujeto pasivo (la habitual entre subcontratas de obra, artículo 84.Uno.2.º f de la Ley del IVA) se registran igual, con su calificación propia (S2). El programa tiene que saber distinguirlas de una factura exenta; si el tuyo no sabe, lo hará mal.
¿Qué pasa cuando me equivoco en una factura? Que ya no se edita. Se corrige con una factura rectificativa (por diferencias, con la cantidad que falta o sobra) o se anula, y ambas cosas generan su propio registro. Es el cambio de hábito más grande: pensar dos veces antes de emitir, y corregir con rectificativa, no con la goma.
¿Y si la factura se la hago a un particular sin NIF? Sale como factura simplificada (tipo F2) y se registra igual. Y si el cliente te pide la completa, se hace con su NIF.
¿Tengo que mandar yo algo a Hacienda? No. El envío lo hace el programa con el certificado digital de la empresa (el mismo con el que presentáis impuestos). Lo único que tendréis que hacer una vez es cargar ese certificado en el programa.
Seis cosas que revisar antes de que acabe 2026
1. Que tu programa de facturación tenga VeriFactu de verdad: registro con huella, QR en la factura, envío automático y una declaración responsable del fabricante (el documento del artículo 13 del reglamento que la AEAT puede pedirte). Si el fabricante no te la da, desconfía.
2. Que el certificado digital de representante de la sociedad esté en vigor y sepáis dónde está el archivo y su contraseña. Es lo que más veces retrasa la puesta en marcha.
3. Que los datos de la empresa (razón social y NIF exactos) y los NIF de tus clientes estén bien metidos: Hacienda los comprueba contra el censo y rechaza lo que no cuadra.
4. Que el programa distinga IVA general, inversión del sujeto pasivo y exenta por cliente, sin tener que acordarte tú cada vez.
5. Que puedas hacer rectificativas y anulaciones con dos clics, porque las vas a necesitar.
6. Que puedas probarlo antes contra la sede de pruebas de la AEAT, sin efecto fiscal, y pasar a producción solo cuando lo decidas.
Cómo lo hace STRUCTIA
STRUCTIA lleva VeriFactu incorporado y apagado de serie. El día que lo enciendas, cada factura nueva se registra, lleva su QR y se envía; las proformas, certificaciones y presupuestos siguen igual. Puedes hacer un piloto contra la sede de pruebas de Hacienda con tu certificado, y pasar a producción con un botón cuando quieras. La declaración responsable del fabricante se descarga desde el propio programa. Y como el programa vive en tu servidor, tus registros de facturación también.